martes, 18 de diciembre de 2012

Taller de pintura para niños. Sesion 1: El Boceto



Objetivos
  
Trabajar la parte artística más intuitiva de cada niño en la confección de un mural.
Trabajar la capacidad de detener e iniciar el trabajo cuando se indique.
Trabajar la expresión artística
Cohesionar el grupo
                               
Material necesario: 
  • Papel de embalar (o similar) blanco
  • 1 mesa grande
  • Cinta adhesiva transparente
  • C/S de lápices
  • 2 sacapuntas
  • C/S de pinceles.
  • Botes con pinturas de colores diferentes (a evitar el negro).
Descripción de la actividad:

Se forra toda la superficie de la mesa con papel de embalar sujetándolo con cinta adhesiva.
Se colocan las pinturas de colores en el centro de la mesa.
Se da un lápiz a cada niño y se van colocando de pie alrededor de la mesa.
En el inicio de esta sesión se trata  de hacer pequeños dibujos rápidos cada uno en su espacio, en el trozo de papel que queda inmediatamente delante.
Cada 15 segundos se ha de cambiar de lugar de la mesa ocupando el sitio donde pintaba el compañero de al lado, en el sentido de las agujas del reloj.
El monitor va nombrando sugerencias de formas que se pueden dibujar para los niños que al principio les cuesta  expresarse en el taller o que piensan en exceso qué dibujar en lugar de ser espontáneos.
Explica que se puede dibujar una forma abstracta, una forma definida, pequeños objetos…
Ahora se detiene todo el grupo para observar qué estamos haciendo.
Un paso atrás, nos alejamos de la mesa.  ¿Cómo  está quedando el mural?  Estamos compartiendo un trabajo colectivo, entre todos confeccionamos un mural!!
Dejamos unos segundos para que cada uno pueda pensar qué es lo que va a dibujar, y lo vamos a hacer rellenando los espacios blancos, ahí donde no ha pintado nadie.
Ahora sólo nos concentramos en el dibujo que estamos haciendo nosotros, sin mirar qué es lo que dibujaba mi compañero o cómo lo continúo.
Pensamos en objetos pequeños…
Ahora marcamos la palma de nuestra mano con el lápiz enfrente nuestro.  Marcamos las uñas, el contorno… Nos detenemos de nuevo. Paso atrás.  Nos fijamos en cuál es el resultado. (Se ven  un conjunto de pequeños dibujos diferentes, de estilos distintos, todos ellos igual de válidos, y que componen un mural abstracto).
El boceto resultante es el universo de los que participan en el mural, tiene su identidad.
A continuación dejamos los lápices para pasar el dibujo a pintura.
Se continúa en la misma dinámica de cambiar de posición cada 15 segundos. El monitor indica que se van a ir pintando pequeñas partes del mural con pintura.
En primer lugar pensamos en el color que vamos a escoger.
1,2,3.. Pintamos
1,2,3.. Paramos
1,2,3.. cambiamos de color
1,2,3.. cambiamos de lugar

Y así durante unos minutos más.
Paso atrás, para observar y reflexionar cómo evoluciona nuestro mural.
El monitor cambia el orden de los colores que habíamos colocado en el centro de la mesa.
Durante los últimos minutos del taller hay que fijarse en pintar también los espacios en blanco.  También introducir el concepto de Complementar, evitar repintar lo pintado ya por otros compañeros.

2 comentarios:

  1. Felicidades por tu trabajo con los niños.

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  2. Me parece muy oportuno empezar los trabajos con este taller donde, a mdo de juego, estimulas en los niños su capacidad para desenvolverse individualmente y en grupo.
    Maite Fernández

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